VentilaciónCOVID-19
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El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) ha publicado el documento La ventilación como medida preventiva frente al coronavirus” . Dicho documento recoge los conceptos básicos de ventilación como medida preventiva frente a la transmisión del COVID-19 por aerosoles en los centros de trabajo, así como las fuentes de información que pueden resultar útiles, de acuerdo con los criterios de las autoridades competentes.

A lo largo de este artículo se destacan los aspectos más destacados de dicho documento.

La ventilación de espacios, medida preventiva y requisito legal

Hemos visto durante este año de pandemia que la ventilación juega un papel clave como medida preventiva frente a la propagación del virus en ambientes interiores, contribuyendo a la reducción de los contagios (OMS)

El artículo 7 del Real Decreto-ley 21/2020, de 9 de junio, de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, recoge un conjunto de medidas de prevención e higiene a adoptar en los centros de trabajo, sin perjuicio del cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales y del resto de la normativa laboral que resulte de aplicación. En concreto, establece la necesidad de “adoptar medidas de ventilación, limpieza y desinfección adecuadas a las características e intensidad de uso de los centros de trabajo, con arreglo a los protocolos que se establezcan en cada caso”.

Con fecha 18 de noviembre de 2020, el Ministerio de Sanidad ha publicado un documento técnico al respecto: “Evaluación del riesgo de la transmisión de SARS-CoV-2 mediante aerosoles. Medidas de prevención y recomendaciones.” (Ver artículo)

Por lo tanto para hacer una gestión preventiva eficaz y optimizar la inversión, con objeto de promover espacios de trabajo donde se minimice la exposición al virus por su presencia, se han de seguir una serie de pautas.

Primero de todo hemos de conocer sobre qué tipo de agente hemos de actuar, para ello nos preguntaremos:

¿Qué es un aerosol?

Un aerosol es una suspensión de partículas sólidas o líquidas en un medio gaseoso, generalmente el aire, con un rango de tamaño desde nanómetros a varios micrómetros, que, debido a su pequeño tamaño y bajo peso, pueden mantenerse en suspensión en ese aire durante un periodo de tiempo variable, que va desde segundos las más grandes hasta horas las más pequeñas y dispersarse a una gran distancia.

Las partículas que constituyen el aerosol pueden ser inhaladas, pueden impactar o depositarse en las mucosas o pueden penetrar a través de la piel y causar efectos adversos para la salud de los trabajadores

¿Qué es un bioaerosol?

Un bioaerosol es un aerosol cuyas partículas tienen su origen en fuentes biológicas (vivas o muertas): virus, protozoos, bacterias, hongos, algas, plantas, animales y fragmentos o productos derivados de los mismos, como: endotoxinas, micotoxinas, polen, excrementos, descamaciones de la piel y restos de pelo de animales, etc.

La existencia de bioaerosoles, tanto en entornos laborales como residenciales, provoca un gran impacto en la salud humana: alergias, hipersensibilidad, toxicidad, irritación y enfermedades infecciosas.

En el caso de los bioaerosoles, además del tamaño de la partícula, debemos tener en cuenta, entre otros, factores ambientales que van a determinar la viabilidad y capacidad infecciosa de las partículas biológicas, del virus SARS-CoV-2, esto es, su capacidad para soportar el estrés ambiental, sobrevivir y mantener la capacidad de activarse nuevamente para crecer o infectar, como son la humedad relativa, la temperatura y la radiación ultravioleta.

¿Cómo realizar una buena ventilación?

El aporte de aire exterior es esencial para sanear el aire que se respira en un local y diluir los contaminantes que se originan. La ventilación puede conseguirse por medios naturales, por medios mecánicos o mixtos. Conozcamos las características de cada uno de ellos:

La ventilación natural es aquella que se consigue por medios no mecánicos (normalmente abriendo puertas y ventanas), aprovechando las diferencias de presión que genera un gradiente, bien por temperatura, bien por acción del viento. Puede lograr ser eficaz a un bajo coste

La ventilación mecánica, controla las entradas y las salidas de aire, por lo que no se ve tan influenciada por la meteorología exterior y permite controlar el caudal introducido, aunque su instalación y mantenimiento sean más costosos.

¿Cuánto caudal se ha de aplicar para ventilar?

Para aplicar un buen criterio técnico se ha consultar el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios), el cual clasifica la calidad del aire interior en cuatro categorías según el uso de los edificios proponiendo el caudal de aire exterior por persona

Caudales de aire exterior, en l/s por persona

Para ver que las medidas aplicadas son efectivas, se realiza mediciones de nivel de concentración de CO2, al ser un buen indicador de las emisiones de bioefluentes humanos. El RITE establece unos valores de concentración de CO₂ (en partes por millón o ppm) . Una concentración de CO2 800-1000 ppm sería un buen indicador de ventilación eficiente.

Concentración CO2

En aquellos locales donde la ventilación natural no es suficiente, las condiciones meteorológicas lo impidan o los sistemas existentes no puedan garantizar la renovación adecuada del aire interior, se debe optar por un tratamiento del aire que tenga como objetivo la eliminación o reducción de la concentración de las partículas presentes en el ambiente interior susceptibles de contener el virus.En principio, no se recomiendan los sistemas de purificación que realizan sobre el aire un tratamiento fisicoquímico (ionización, fotocatálisis, ozono, etc.), dado que pueden empeorar la calidad del aire al generar compuestos orgánicos volátiles que pueden llegar a ser tóxicos

En aquellos lugares donde se necesite mejorar la calidad del aire, algunas guías recomiendan la utilización de equipos de filtración autónomos. En estos casos, se recomienda la utilización de filtros de aire de alta eficacia, como, por ejemplo, los filtros HEPA. En función de estas características de eficacia y penetración, los filtros de alta eficacia se clasifican en tres grupos, descritos en la Norma UNE-EN 1822-1:2020: filtros EPA (Efficiency Particulate Air), HEPA (High Efficiency Particulate Air) y ULPA (Ultra Low Penetration Air)

Es necesario que estos equipos de filtración cuenten con filtros certificados por la norma UNE-EN 1822-1:2020 y que se cambien con la regularidad suficiente. Finalmente hay que tener en cuenta que cualquier sistema de ventilación mecánica y de filtración, para ser eficaz y no generar riesgos, debe ser instalado y mantenido de forma adecuada (limpieza de conductos y filtros o recambio periódico de los mismos en condiciones de seguridad)

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